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ARRASTRE
Fotografía : Sofía Mele
Sonido: Mercedes Sanchez Dansey
Textos: Victor Lopez Zumelzu


https://artishockrevista.com/2021/01/28/natalia-sosa-molina-arrastre/
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¿Quién va a cuidar de nuestra tumba de trabajadorxs sin nombre?

¿Cuántas somos las mujeres que arrastramos?

¿Cuántas de nosotras mismas somos la carga? ¿Cuán deficientes o cuán en exceso estamos?

¿Qué tan líquidas, qué tan solventes, qué tan actuales? ¿Cuán prolíficas?

¿Qué tan densas, profundas y raras somos?¿Cuánto valemos?

¿Cuánto pesamos con el mundo?
¿Qué descuento nos ofrecemos a nosotros mismos?

¿Cuál es nuestro rango, el porcentaje de nuestra ganancia?

¿Qué tan alto está nuestro sitio,cuán profundo es nuestro abismo, cuán superficial nuestra tumba?
11
PENSAMIENTOS
A 11 MIL
METROS
DE ALTURA
ARRASTRE
Pensar profundamente, esperar...
¿de dónde nos viene este pensamiento?
¿del cuerpo?

¿de qué parte del cuerpo viene mi escritura, mi performance?...

¿cómo se llama eso?
¿a quién le escribo con mi cuerpo?¿de dónde vienen las palabras que se derraman por el suelo? ¿por qué en este lugar, en este momento?

Cielo / nubes / distancias /aviones: velo sobre la representación. pensar la relación de las fronteras y el cuerpo, pensar la relación de lo húmedo y lo seco.

Pensar el mundo como una continuidad. verter, esparcir, derramar, volar, dormir, seguir el curso de la sangre, de las nubes, del viento…
Abraza piedras en vez de abrazar nombres.

Recuestate en el río y escucha a las piedras decir a tu cuerpo conceptos, espacios, tiempos anteriores, paradojas de la percepción, géneros inexistentes sexualidades por venir, sociedades muertas.
Extracto. Abraza Piedras en lugar de abrazar nombres. Córdoba. Argentina.
En este ejercicio el cuerpo es más bien un instrumento perceptivo-cognitivo con cuya ayuda puede producirse la intersección de estos temas.

Hay que trabajar con el cuerpo no solo desde lo empírico, sino también desde lo trascendental, porque el cuerpo no solo percibe y siente, también es una herramienta para registrar el espacio y el tiempo, el entorno una herramienta para modelarlos.

El cuerpo existe en el momento de construir significado, y no solo como una expresión visual estética.

Abraza piedras en lugar de abrazar nombres.
CONVERTIRSE
EN POLVO
Convertirse en polvo, convertirse en planta.

Hablar como las plantas
sin voz.


Hablar articulándose en el crecimiento, desarrollando raíces y ramas, produciendo las multiplicidades abiertas e infinitamente replicadas de las "estructuras morfológicas".

No necesariamente comunicando nada, las plantas hablan con y como su cuerpo, en la medida en que es la extensión misma de lo extendido y el conocimiento de la cognición lo que se pone en contacto con el mundo que la rodea a medida que crece.

Aunque la vegetalización del cuerpo político está muy avanzada, carecemos del lenguaje para articular ese desarrollo.

Nuestra imaginación del ámbito político todavía se basa en figuras derivadas del mundo animal, postulando al cuerpo político como una totalidad de miembros subordinados a autoridades centralizadas.

Para pensar en una ecologia politica performativa, es fundamental considerar el proceso de devenir-planta en general
y ver este proceso como para cualquier tipo de devenir.

Así, este ejercicio tiene dos principios que nos interesan trabajar: apreciar las reglas básicas del devenir-planta,
para luego trasladarlas al cuerpo político.
Extracto. Convertirse en polvo. Córdoba. Argentina.
https://youtu.be/B_K0tivhdPs
ABRAZA PIEDRAS
Performance: 11 Pensamientos a 11 mil metros de altura. Aeropuerto Internacional Ezeiza. Argentina. Noviembre 2020.
Performance, Noviembre 2020. Cámara: Sofía Mele. Sonido: Mercedes Dansey. Textos:Victor López Zumelzu y Natalia Sosa Molina. Buenos Aires. Argentina.












Explora situaciones performáticas dentro del video arte y la fotografía expandida a través de diferentes medios de (des) asociación con arte sonoro, textil y principalmente el arte de acción.

Una parte crucial de su trabajo es repensar las formas de vida, desarrollando obras que van más allá de los marcos institucionales programáticos, incluyendo sus acciones en eventos y paisajes cotidianos, que le sirven para pensar en las desiguales formas de distribución laboral y de género y sus repercusiones en el cuerpo.

En su trabajo la performance crea muchas capas de funcionalidad: incluyendo la posibilidad de instigar una multitud de acción corporal y política, habilitar nuevas formas de percepción e imaginación; pero también de transmisión a través de una variedad de modos de materialidad, o quizás incluso de lo efímero que puede tener profundas implicaciones sobre un cuerpo y el actuar sobre el mundo.
NATALIA
SOSA MOLINA
Hablar articulándose en el crecimiento, desarrollando raíces y ramas, produciendo las multiplicidades abiertas e infinitamente replicadas de las "estructuras morfológicas".

No necesariamente comunicando nada, las plantas hablan con y como su cuerpo, en la medida en que es la extensión misma de lo extendido y el conocimiento de la cognición lo que se pone en contacto con el mundo que la rodea a medida que crece.

Aunque la vegetalización del cuerpo político está muy avanzada, carecemos del lenguaje para articular ese desarrollo.

Nuestra imaginación del ámbito político todavía se basa en figuras derivadas del mundo animal, postulando al cuerpo político como una totalidad de miembros subordinados a autoridades centralizadas.

Para pensar en una ecología política performativa, es fundamental considerar el proceso de devenir-planta en general y ver este proceso como para cualquier tipo de devenir.

Así, este ejercicio tiene dos principios que nos interesan trabajar: apreciar las reglas básicas del devenir-planta, para luego trasladarlas al cuerpo político.

VOLVERSE
INVISIBLE
La performance puede suceder como la lluvia fina que golpea nuestro rostro de improviso, en un momento cualquiera el cielo cambia de color y esas gotas finas que bajan hacia el suelo se dejan acariciar por nuestra piel.

La performance como el paisaje exige una unión imprevista, no tiene que existir ni el objeto ni el sujeto, sino un todo como parte de un paisaje para que se produzca este cambio de paradigma del cuerpo.
Eliminar el objeto no quiere decir destruirlo sino trasladar nuestra percepción a una especie de matrimonio de partes desiguales, materiales diferentes, encuentros inesperados.

La performance es literatura dónde la verdad se moviliza en forma de intensidad eléctrica, y dónde el paisaje es nuestro propio cuerpo desapareciendo en la inmensidad de eventos sucediéndose infinitamente alrededor.

Performance es igual a eso que llamamos \"vida\" y que se hace visible en el moho verde del bosque, los hongos blancos que crecen escondidos en las raíces de los árboles, lo mullido y respirable de la tierra que pisamos al viajar de un punto a otro, no es más que nuestra respiración sucediendo al unisono con el agua que cae y que después de mojar se seca.
Lo político ocurre cuando la adaptación al medio es inmanente a nuestra dificultad de encontrar o traspasar la brecha que nos separa de las cosas.

Moverse, abrazar, girar, entrar, salir, apretar, afirmarse, el cuerpo como la casa encantada del "yo".
El hecho de querer hacer performance, como el de amar, no se puede programar en su totalidad, una parte siempre ocurre en un territorio en el cual no tenemos el dominio.
Así como nuestro amor por los otros crea una nueva realidad a medida que se desarrolla, crece, muta y cambia, e inclusive muchas veces se nos hace irreconocible, cada interrupción del tiempo mediante un acto performativo en particular nos convierte en amantes sin precedentes de un contexto.
Lo importante aquí no es el acto en sí, ni el sentido del mismo, sino la posibilidad de dejarse llevar lo que no conocemos constituye la acción en sí.

La actividad de entregar el cuerpo al acto performativo crea en nosotros nuevas formas de amar y, por tanto, nuevas formas de ser y percibir.
O puede. Para que una performance funcione para nosotros de esta manera, tenemos que abrirnos a una intencionalidad y una práctica significante que se origina fuera de nuestra propia “esfera del ego".
Debido a que no podemos anticipar la forma en que seremos transformados por un evento performático, nos comprometemos primero con el acto de entrega en sí mismo y, a través de esa entrega de nuestra propia intencionalidad, nos encontramos rehechos sin tener lecturas del contexto ni nada previo preparado.

Somos amantes del momento como las nubes sobre nuestra cabeza se entregan al viento.
HUIROS
PERDERNOS
EN MEDIO
DE UN BOSQUE
SER PIEDRA
AL IGUAL QUE LA ARENA
Perdernos en medio de un bosque.
Hablar con el rocío y con el pequeño musgo verde para entablar otras relaciones de pensamiento.
La performance es el amor puro por ese otro pensamiento. Y como todo pensamiento no está ligado a ningún conocimiento especifico, está ligada a lo que en otros tiempos se entendió como verdad,

¿pero que es la verdad?
aquello que se oculta detrás del bosque de pensamientos, detrás del flujo incesante de informaciones, algo que se duerme detrás de los parpados, bajo nuestra lengua y que después de mucho tiempo se hace visible,
se revela con todas sus formas,
transparente como aquel rocío del bosque.

La performance está ligada con la posibilidad verdadera del “actuar” pero no en el sentido de la actuación teatral sino el de la \"acción\" corporal y política, y a la vez la acción misma está ligada al antiguo concepto del griego antiguo “hablar”, o sea dar una \"opinión\" que es una de las categorías de la libertad. \n\nLa performance es el pensamiento libre. Es la posibilidad de ejercer el amor puro por el instante, en otras palabras elegir libremente a quien me uno, a que cuerpo sigo, de que tiempo y contexto estas palabras van a ser parte. A pesar de que este mundo este subordinado al dinero, a la mercadotecnia y a la sobre-información la performance puede ser hecha por cualquiera, y es de libre circulación y sus flujos no están codificados bajo el signo del poder, pero eso no quiere decir que la performance no sea poderosa, uno puede optar o no por unirse a este movimiento invisible de pensamiento, ahí esta su poder, en elegir a estas acciones, imágenes y discursos que se intercambian a si mismos. La performance para sostenerse en este mundo debe proponer a cada instante su primer principio: La libertad, la posibilidad de interrumpir el flujo interminable de circulación de información y objetos que nos aqueja.
Al igual que la arena necesitamos desarmarnos en millones de fragmentos. Dejar de ser una unidad y pensar en nosotros como pequeñas partes de un todo. La perfomance nos obliga a arriesgarnos precisamente en momentos de desconocimiento, cuando toda la estructura de cosas que nos sostiene se desarma, y lo que creíamos seguro se aparta a abandonar nuestro pensamiento de la unidad. Y entonces si lo piensas bien ya no existe la unidad solo pequeños fragmentos como la arena. Esa inseguridad constituyente, ese miedo a multiplicarnos es nuestra oportunidad de rehacernos, desarmarnos. Para la performance ser deshecho para volverse a armar es una necesidad primordial, ser abordado por lo que no soy y desconozco, y a la vez la posibilidad de conmoverme, actuar, dirigirme a mi mismo desde otra perspectiva. Y así relegar al "yo" de la posesión de nuestro cuerpo.

Al igual que la arena que vuela libre por las playas y dunas, y que si quisiéramos retener en un concepto no podríamos. Ya que se escapa a cada instante llenando todo de estos pequeños fragmentos brillantes que son capaces de entrar y alojarse en otros cuerpos. De quedarse en nuestros labios, piel, sexo. La performance no es un género ni siquiera tal vez una forma de arte, sino una forma de ver el mundo y estar-en-el-mundo (incluso se podría decir que es una forma de ensamblar la propia vida, un ensamblaje). Por tanto, todo se puede hacer performsticamente; al igual que todo puede ser el poema que alguien al estar escribiendo escribe. En este sentido, es beneficioso pasar de la ontología (ser) a la praxis (práctica), para no preocuparse tanto por lo que es (o no es) una performance sino por lo que hace. Si tu propio sentido de estar-en-el-mundo es performativo, entonces todo lo que hagas será simultáneamente un movimiento más cercano a esta acción que da vida al otro pensamiento y también un paso fuera y lejos del mundo del arte. Y como la arena ya no pensarás en la unidad sino en los fragmentos quedan forma a un todo
Al igual que la arena necesitamos desarmarnos en millones de fragmentos. Dejar de ser una unidad y pensar en nosotros como pequeñas partes de un todo. La perfomance nos obliga a arriesgarnos precisamente en momentos de desconocimiento, cuando toda la estructura de cosas que nos sostiene se desarma, y lo que creíamos seguro se aparta a abandonar nuestro pensamiento de la unidad. Y entonces si lo piensas bien ya no existe la unidad solo pequeños fragmentos como la arena. Esa inseguridad constituyente, ese miedo a multiplicarnos es nuestra oportunidad de rehacernos, desarmarnos. Para la performance ser deshecho para volverse a armar es una necesidad primordial, ser abordado por lo que no soy y desconozco, y a la vez la posibilidad de conmoverme, actuar, dirigirme a mi mismo desde otra perspectiva. Y así relegar al "yo" de la posesión de nuestro cuerpo.

Al igual que la arena que vuela libre por las playas y dunas, y que si quisiéramos retener en un concepto no podríamos. Ya que se escapa a cada instante llenando todo de estos pequeños fragmentos brillantes que son capaces de entrar y alojarse en otros cuerpos. De quedarse en nuestros labios, piel, sexo. La performance no es un género ni siquiera tal vez una forma de arte, sino una forma de ver el mundo y estar-en-el-mundo (incluso se podría decir que es una forma de ensamblar la propia vida, un ensamblaje). Por tanto, todo se puede hacer performsticamente; al igual que todo puede ser el poema que alguien al estar escribiendo escribe. En este sentido, es beneficioso pasar de la ontología (ser) a la praxis (práctica), para no preocuparse tanto por lo que es (o no es) una performance sino por lo que hace. Si tu propio sentido de estar-en-el-mundo es performativo, entonces todo lo que hagas será simultáneamente un movimiento más cercano a esta acción que da vida al otro pensamiento y también un paso fuera y lejos del mundo del arte. Y como la arena ya no pensarás en la unidad sino en los fragmentos quedan forma a un todo
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Al igual que la arena necesitamos desarmarnos en millones de fragmentos. Dejar de ser una unidad y pensar en nosotros como pequeñas partes de un todo. La perfomance nos obliga a arriesgarnos precisamente en momentos de desconocimiento, cuando toda la estructura de cosas que nos sostiene se desarma, y lo que creíamos seguro se aparta a abandonar nuestro pensamiento de la unidad. Y entonces si lo piensas bien ya no existe la unidad solo pequeños fragmentos como la arena. Esa inseguridad constituyente, ese miedo a multiplicarnos es nuestra oportunidad de rehacernos, desarmarnos. Para la performance ser deshecho para volverse a armar es una necesidad primordial, ser abordado por lo que no soy y desconozco, y a la vez la posibilidad de conmoverme, actuar, dirigirme a mi mismo desde otra perspectiva. Y así relegar al "yo" de la posesión de nuestro cuerpo.

Al igual que la arena que vuela libre por las playas y dunas, y que si quisiéramos retener en un concepto no podríamos. Ya que se escapa a cada instante llenando todo de estos pequeños fragmentos brillantes que son capaces de entrar y alojarse en otros cuerpos. De quedarse en nuestros labios, piel, sexo. La performance no es un género ni siquiera tal vez una forma de arte, sino una forma de ver el mundo y estar-en-el-mundo (incluso se podría decir que es una forma de ensamblar la propia vida, un ensamblaje). Por tanto, todo se puede hacer performsticamente; al igual que todo puede ser el poema que alguien al estar escribiendo escribe. En este sentido, es beneficioso pasar de la ontología (ser) a la praxis (práctica), para no preocuparse tanto por lo que es (o no es) una performance sino por lo que hace. Si tu propio sentido de estar-en-el-mundo es performativo, entonces todo lo que hagas será simultáneamente un movimiento más cercano a esta acción que da vida al otro pensamiento y también un paso fuera y lejos del mundo del arte. Y como la arena ya no pensarás en la unidad sino en los fragmentos quedan forma a un todo
Extracto. Al igual que la arena. Pichidangui. Chile.
La imagen no está en blanco, la imagen siempre está hablando.

Inclusive en su propia ausencia o blancura la imagen es un torrente de cada posible
(e imposible), incluso en su desierto, de la nada la imagen es lenguaje, la experiencia, el pensamiento, el campo de visión una multiplicidad.

Lo que decidimos borrar y guardar se convierte en la performance.

Toda performance, toda escritura, no es creación,
sino el borrado, la desaparición.
Extracto. Volverse invisible. Chiloe. Chile.
Extracto. Ser Piedra. Huao. Chile.
Extracto. Huiro. Pichidangui. Chile.
NATISOSAMOLINA@GMAIL.COM